junio 8, 2017 admin 0Comment

Festival de La Vox Populi 2015 – El Final del Comienzo. Tomarnos el barrio La Paz para resignificar el territorio, en medio de colores descoloridos, de casas pegadas y apretadas, de calles empinadas y angostas, de laberintos y recovecos. Cada rincón cuenta su historia, algunas alegres otras tristes.

Si La Vox Populi tuviera un lugar de nacimiento sería Bogotá, y con más precisión el barrio la paz, fue allí donde celular en mano se comenzó a jugar a hacer radio, fue allí donde los niños comenzaron a hacerse escuchar, fue allí donde vimos en el ejercicio radiofónico un medio para acercarnos al territorio de una manera distinta, fue allí donde nos enamoramos de hacer radio.

Tal vez por eso un día se nos ocurrió la idea de hacer un festival en el parque del barrio para reivindicar el territorio con radio, rap y arte. El festival de La Vox Populi se convirtió entonces en el espacio donde la gente del barrio escucho a sus niños, haciendo cosas distintas a lo que siempre hacen. Rapeando, preguntando y respondiendo escucharon con distinto tono a sus hijos.

Vieron y se unieron a pintar un gran mural con el nombre de la radio, recibimos el apoyo no solo de la comunidad, sino además de otras organizaciones y colectivos de trabajo que enriquecieron mucho más el festival: el Colectivo Artístico Troyan Trash, La Redada Miscelánea Cultural, Tramos Plataforma Cultural, el Proyecto Juegos Translucidos y varios amigos cercanos a los procesos colectivos.

Con el festival se comenzó otra parte de esta historia que ha empezado a trascender del barrio La Paz. La Vox Populi se convirtió en una herramienta que permite a otros procesos de trabajo hacer que los niños se expresen a través del micrófono, que tengan la oportunidad de escucharse, de saber que es lo que  piensan, se preguntan o sienten es importante y debe tener cabida no sólo en el contexto de trabajo con nosotros, sino en sus vidas diarias, en sus colegios, en sus hogares.

Es tal vez esto último lo más importante de esta apuesta de radio. Los planteamientos iniciales fueron muchos, la planeación, los equipos, el pensarse la radio para niños, ya en la práctica la experiencia fue otra, lo planeado no resultó tal cual se pensó o la ausencia de equipos no fue el impedimento para gestarla.

La radio es un proceso de negociación constante con los niños, un reto para enamorarlos constantemente de nuevas prácticas para comunicarse.

El micrófono o la grabadora se convirtieron en el medio para conocer sus intereses a otro nivel y esto realmente es lo que vale la pena. El hacer radio con ellos nos dio pistas sobre la identidad de un barrio cuyo imaginario solo era el del robo y el consumo, uno de esos “barrios pesados” de los cerros de la ciudad. A partir de ella supimos del hip hop como un elemento importante en la constitución de la identidad cultural del barrio. Lo que dicen ellos es lo que realmente importa aquí el ejercicio no fue hablar, el ejercicio fue escucharlos, que se escucharan, que nos escucháramos.

En  la actualidad la radio se abre camino por el espectro del sonido, llenando ese vació que han dejado los medios masivos, este es un proyecto de creación colectiva hecho por niños y niñas del barrio, con el apoyo del Colectivo Artístico Troyan Trash, La Redada Miscelánea Cultural, y de Tramos Plataforma Cultural y el acompañamiento del instituto IDIPRON